16 agosto 2009

Adivina quién es el reflejo

¿Dónde comenzó todo? ¿quién lo comenzó? Me parezco tanto al diario que leo diario; estamos mutuamente endeudados, se ve.

En cuanto a la vida en suma, ¿qué fue primero, la tv o la realidad? Si el flujo del tiempo y las partículas que nos movemos en ese fluido fue imaginada por el Guionista y hecha posible por el Productor y ofrecida generosamente por el Presentador, si soy un personaje, ¿qué sigue? ¿hay un capítulo donde arribo a la felicidad? ¿cuándo me matan o me olvidan, que es lo mismo?

No, no me digas que los medios imitan la realidad; por favor, no me lo digas, no me desengañes. Nos parecemos tanto; seguro somos, por lo menos, hermanos, hijos de una misma historia, o imágenes especulares unos de los otros. Y ahí, en la línea infinitesimal donde nos unimos, donde seguimos siendo siameses, ha surgido la maravilla, la suma perfecta, la quimera sintética que dominará el planeta y el futuro: ¡el reality!

Es más que la realidad y más que los medios. ¡Loa al reality! ¡larga vida a ese portento capaz a una de seguirnos los pasos y andar delante!

3 comentarios:

meruchinas dijo...

jaja, hace mucho que no veo tele, porque prefiero las pelis, venditas pelis

figne alberto dijo...

la riegas, mer; le diste una abollada méndiga a la solemnidá del texto, jajajaja

May dijo...

Pues no estoy de acuerdo (mi frase favorita) los realitys son tan actuados y poco reales como cualquier telenovela de pacotilla. Repiten escenas varias veces, cortan partes e inclusive se les dice que hacer. Mi fuente (nada buena, lo sé) un programa de VH1.