26 noviembre 2009

Elijo

Las pantanosas honduras de la estupidez humana sólo han podido ser alcanzadas debido a la genialidad de esa misma especie. Se deshace como polvorón de maíz, estalla en migajas y cubre todo. Destila miseria y cuando se piensa que ha tocado fondo, el genio maligno que la impulsa le enseña a taladrar el suelo rocoso para descender más. No con elegancia, por supuesto, sino sanguinariamente.

No hay otra explicación a la actitud y actividad depredadoras de la clase política que dirige el mundo, y en especial los países latinoamericanos, y más específicamente México. La estupidez del gobierno federal y la insultante ambición de los que se dicen de oposición, son una afrenta constante a la dignidad humana.

No, la mera codicia no podría ser la causa de semejante emprendimiento autodestructivo. ¿Desprecio por la vida? Algo hay de eso.

Es algo más, ¿qué es? ¿cuál es el engrane clave de la maquinaria del odio? ¿qué tipo de neoplasia infrahumana ha sustituido el tejido racional, creativamente emocional de la gente?

Algunos eligen lanzarse al precipicio o arrojarse sobre el botín. Yo elijo creer. Elijo pensar que Uno está ahí con la respuesta y el remedio perpetuo.

3 comentarios:

MitziMon dijo...

sanguinariamente... a veces pasa.

figne alberto dijo...

lo malo es que pasa seguido, MitziMon :S

May dijo...

Así de sucia y vil es la política, lo único que me ocasiona ver las noticias es indiganción y quizá... melancolía, tantas guerras y tantas muertes para conseguir esto. Libertad acaso?

http://mayrasoloideas.blogspot.com/2010_04_01_archive.html#1487477316692009710